Ni si quiera recordaba tu nombre, pero cierto día, solo necesitamos una sola mirada, para conocer hasta el más oscuro secreto de cada uno. Era tan perfecto, tan secreto, que no quería que acabara, pero como toda historia bonita, acabó.
Ya nada volvió a ser lo mismo, y tú decidiste dejarlo pasar.
Te doy un consejo, deja la bipolaridad a un lado, no te sienta nada bien.
Y por último, no sé para qué pongo ese título, porque quiero que sepas, que pase lo que pase, nunca, y sí, he dicho nunca, habrá segunda parte.
No hay comentarios:
Publicar un comentario